Las versiones que fuiste y ya no eres

 



¿Cómo aprender a soltar?

Es una pregunta que ronda en mí desde hace un buen tiempo, y hace poco me la volví a plantear con más honestidad que nunca.

Hay momentos en la vida donde las cosas no se sienten como solían ser, y de alguna forma tendemos a aferrarnos a ese "bueno conocido". En mi caso, ese bueno conocido vive en el eterno dolor de lo que es la vida, en minimizarme, en no reconocerme.

He pasado por etapas. Etapas que te pueden hacer más fuerte o más vulnerable, dependiendo de lo que vivas. Y con ellas viene el reconocimiento de los duelos, que como ya he mencionado en este espacio, la vida se encarga de presentártelos de las formas más inesperadas.

Uno de esos duelos, el que siento estar transitando en este momento, tiene que ver con aprender a soltar. No soy la persona que era. Y me cuesta reconocer ese sentimiento, darle espacio a la persona que soy hoy, esa que se ha ido formando con el paso de los años sin que yo lo pidiera del todo.

Pero sigo preguntándomelo: ¿cuál es la necesidad de seguir buscando lo que ya no soy?

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